
Guantes de conducir de piel: ¿por qué llevarlos y cómo elegirlos?
Nacidos con el automóvil, los guantes de conducir siguen siendo un accesorio apreciado tanto por los apasionados como por quienes conducen a diario. Más allá del estilo, tienen una verdadera función.
¿Por qué llevar guantes de conducir?
- Un mejor agarre: la piel se adhiere al volante, incluso cuando es liso o cuando las manos sudan.
- Manos protegidas: del frío del volante en invierno, y del calor y el sol en verano.
- El estilo: perforaciones, dorso calado o de ganchillo, mitones… el guante de conducir es un accesorio de moda por derecho propio.
Ante todo, un guante sin forro
Un auténtico guante de conducir no lleva forro: el contacto directo con la piel garantiza precisión y sensaciones. Las perforaciones y los dorsos calados dejan respirar la mano durante los trayectos largos.
¿Qué piel elegir?
El cordero ofrece finura y flexibilidad inmediata. El ciervo y el pecarí, más robustos, adquieren pátina con el tiempo y duran muchos años. Para saber más, lee nuestra comparativa de pieles de guantería.
¿Guantes completos o mitones?
Los mitones, sin punta de los dedos, ofrecen total libertad y un aire retro muy apreciado con el buen tiempo. Los guantes completos protegen más y se llevan todo el año.
¿Qué talla?
Un guante de conducir debe ajustarse perfectamente, sin pliegues en la palma. Mide tu mano con nuestra guía de tallas y, si estás entre dos tallas, elige la más pequeña: la piel sin forro cede ligeramente con el uso.
Descubre nuestra selección de guantes de conducir para mujer, de guantes de conducir para hombre o toda nuestra colección de guantes de conducir para mujer y hombre.

